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miércoles, 28 de noviembre de 2018

Ademas de la nutrición también es necesario...




Tener un sueño de calidad. Con el fin de ponerte en forma, necesitarás energía para tener físico. Junto con una dieta saludable (como la que mencionó anteriormente), tener un sueño adecuado de calidad es fundamental a fin de sentirte lleno de energía y motivado para ponerte en forma. No tener calidad (poco sueño profundo) ni cantidad (no dormir lo suficiente) puede crear fatiga crónica y provocar aumento de peso, atrofia muscular, depresión e incrementar el riesgo de numerosas enfermedades. Como regla general, la mayoría de adultos sanos necesita un promedio de 8 horas de sueño por noche a fin de recuperarse y sentirse bien descansado, por lo tanto, planifica tu horario.[5] Es posible que estés entre los pocos afortunados que solo necesitan 6 horas de sueño por día; por el contrario, es posible que también llegues a necesitar hasta 10 horas de sueño para estar bien. La cantidad de sueño que necesitamos parece estar determinado en gran parte por la genética.
  • Evita consumir estimulantes (cafeína, nicotina, alcohol) al menos 8 horas antes de ir a dormir. La cafeína incrementa la actividad cerebral y hace que sea difícil quedarse dormido. El alcohol y la nicotina evitan que duermas profundamente.
Haz que tu habitación sea lo más tranquila, oscura y cómoda que puedas a fin de estimular la mejor calidad y cantidad de sueño.

Ejercítate más. Ejercitarse frecuentemente es sinónimo de salud y esto se debe a que poder hacer determinadas actividades físicas es a menudo un indicador directo de tu nivel de estado físico en general. Sin embargo, más del 80 % de adultos estadounidenses no cumplen las directrices gubernamentales respecto a actividades aeróbicas y de fortalecimiento muscular; asimismo, más del 80 % de adolescentes tampoco hace suficiente actividad física a fin cumplir las directrices para jóvenes.[4] Un ejercicio cardiovascular regular (por ejemplo, caminar a paso rápido) durante 30 a 60 minutos de manera diaria no solo estimulará la pérdida de peso al quemar más calorías, sino que también originará que más oxígeno y nutrientes sean llevados a los tejidos. Esto también obligará a tu corazón y pulmones a trabajar más eficientemente, lo cual es una parte fundamental a fin de tener un buen estado físico.

  • Empieza a caminar por el vecindario en las noches (si es seguro) y luego pasa a terrenos más complicados que tengan algunas colinas.
  • Además de dar paseos, otros buenos ejercicios cardiovasculares a considerar incluyen nadar, manejar bicicleta y correr en una banda caminadora.
  • Treinta minutos de ejercicio diario es suficiente para que haya un impacto positivo en tu salud y estado físico. Una hora es incluso mejor; sin embargo, mucho más tiempo más allá de una hora realmente no es más beneficioso.Evita empezar con ejercicios intensos, especialmente si tienes un problema cardiaco. Empieza con calma tu nueva rutina de ejercicios y agrégale tiempo o dificultad poco a poco a lo largo de muchas semanas.
Deja los malos hábitos. Dejar los malos hábitos es otro componente importante de un buen estado físico. Los malos hábitos comunes incluyen fumar y beber mucho alcohol. Fumar tabaco es particularmente perjudicial porque daña casi todo órgano de tu cuerpo y provoca numerosas enfermedades, incluido todo tipo de cánceres y problemas cardiovasculares De manera similar, el etanol (un tipo de alcohol que se consume comúnmente) es un conocido carcinógeno humano que aumenta dramáticamente el riesgo de todo tipo de cánceres. También está asociado con deficiencias nutricionales, deterioro cognitivo (demencia) y depresión. Por estas razones, deja de beber alcohol o limita el consumo a no más de una bebida alcohólica por día.

  • Utiliza chicles o parches de nicotina para que te ayuden a dejar de depender de los cigarrillos. Dejar de fumar “en seco” frecuentemente crea muchos efectos secundarios (ansiedad, depresión, dolores de cabeza, aumento de peso) en la mayoría de personas que lo hace.
  • Se conoce que el alcohol “se diluye” en la sangre, lo cual puede reducir el riesgo de enfermedades cardiacas; no obstante, el impacto real del etanol en la salud y el estado físico es claramente negativo.
  • Una proporción significativa de personas que fuma bastante también consume alcohol de manera regular. Por lo tanto, estos malos hábitos frecuentemente “van de la mano”.

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